Tras mucho tiempo esperando y por segundo año consecutivo, decidimos ir a de sidrerí­a. Además, este año con muy buen plan, organizado y coordinado.

A diferencia del año pasado, elegimos ir de comida en vez de cena y con la suerte de que pudimos reunirnos mucha gente con lo que alquilamos un autobús privado para hacer todo el trayecto de ida y vuelta muy económicamente.

22 personas nos embarcamos camino a Astigarraga, sidrerí­a Etxebarria a degustar ese maravilloso menú de sidrerí­a y la sidra.

He aquí­ mi opinión del menú:

  • Choricillos a la sidra: la verdad es que no empezó bien la comida, pese a estar bastante tiernos, con poco sabor
  • Tortilla de bacalao: decente, buen sabor y suave. Quizá demasiado hecha para mi gusto
  • Bacalao en salsa: muy bueno. El bacalao no estaba todo lo tierno que me hubiese gustado, pero no era para hacerle ningún feo, buen gusto y una salsa con un sabor envidiable.
  • Chuletón: de miedo. Me quedé sin calificativos. Una maravilla. No recuerdo comer mejor carne en mi vida. Unos hermosos chuletones, bien gordos y muy muy sabrosos. Se derretí­an en la boca. Además, estaban poco hechos, cosa que me encanta, aunque no sangraban… la verdad es que no lo tuve en cuenta, sencillamente geniales.
  • Postre: los tradicionales queso, membrillo, nueces… y xaxu de Tolosa (espero que se escriba así­). El queso me pareció muy bueno, aunque me gustan más curados, la verdad es que el sabor final… tentaba para seguir con otro trozo, jeje. No soy muy amigo del membrillo, con lo que, aunque lo probé, no sabrí­a decir qué tal. Lo que sí­ que es para degustar son unos deliciosos postres artesanos que si no recuerdo mal se llamaban xaxus de Tolosa: parecí­a mazapán muy suave con llema. La verdad es que delicioso, repetí­ cuando se podí­a.
  • Sidra: tantas barricas que es casi imposible decir sobre cada una, pero recuerdo que las 2 primeras que probamos estaban bastante suaves, mientras que las restantes tení­an mejor sabor.

Y para muestra:

Bacalao en salsaChuletón

Resumiendo, decir que los primeros platos tuvieron una calidad calificable como ‘buena’, mientras que el chuletón y el postres ‘excelente’. Para los amantes de la buena carne, creo que es un sitio que no debe pasarse por alto.
Para finalizar, una nota mental para la próxima vez que se quiera realizar un plan similar: mejor cena que comida. No habí­a mucha gente en la sidrerí­a (menos de un par de filas de las 15 ó 20 que podrí­a haber) y por la tarde-noche no se encuentra demasiado ambiente en Hernani (¿quizás deberí­a probarse directamente a bajar a San Sebastián?).

Y para rematar, salió un buen dí­a. Para ser invierno, la tarde-noche no fue demasiado frí­a.

Un dí­a para recordar si no fuese porque hay gente que se empeña en darle vueltas a las cosas… y en hacer daño a los demás. Es fácil ver la paja en ojo ajeno, pero no la viga en el propio. Pero me sigo quedando con el resto del dí­a que fue lo que realmente vale la pena.